Las Peras y tu Salud
Nutrióloga Gloria Corral
Las peras, además de deleitarte por su sabor, son valiosas por su contenido nutrimental, además te brindan muchos beneficios por los nutrimentos que contienen y que te pueden ayudar a disminuir ciertos riesgos para la salud.
Te protegen de los radicales libres Las peras son fuente de vitamina C y cobre, los cuales son antioxidantes que ayudan a tus células a protegerse de la acción negativa de los radicales libres, que son moléculas inestables. Además la vitamina C estimula a los glóbulos blancos para combatir algunas infecciones.
Salud cardiovascular y el buen estado del colon Tener una alimentación completa que incluya alimentos altos en fibra, como las peras, pueden ayudarte a prevenir el estreñimiento. En muchos estudios se ha visto que un consumo adecuado de fibra puede ayudar a disminuir los niveles de colesterol y a beneficiar a las personas que están en riesgo de presentar ateroesclerosis, diabetes o enfermedades del corazón. La fibra en el colon se une a las sales biliares y ayuda a eliminar las sales biliares, éstas tienen colesterol en su estructura, por lo que el organismo debe romper más colesterol para sintetizar más bilis, una sustancia que es necesaria para la digestión, por lo que se produce una disminución de los niveles de colesterol sanguíneo.
La fibra también se une a ciertas sustancias que pueden ser cancerígenas en el colon, y puede ayudar a prevenir que dañen las células del colon. Esta puede ser una razón por la que las dietas altas en fibra, se asocian a una posible disminución de cáncer de colon.
Además, una dieta baja en cobre también se asocia a ser un factor de riesgo de cáncer de colon por un incremento en la producción de radicales libres en el colon, entre otros factores, por lo que se recomienda una alimentación que incluya alimentos con cobre, como las peras. Consumo de fibra y protección de cáncer de mama En un estudio aplicado a más de 50,000 mujeres (después de la menopausia) se observó una reducción de 34% de cáncer de mama en aquellas que consumieron una alimentación alta en fibra que incluía fruta, comparada con otro grupo de mujeres que tenían un consumo menor.
Además se observó en este estudio que las mujeres que tuvieron un tratamiento hormonal y que consumieron una dieta alta en fibra, especialmente fibra de cereales, tuvieron 50% menos riesgo de presentar cáncer de mama, en comparación con las que consumieron menos fibra, según estudios publicados (1).
Las frutas ricas en fibra en este estudio incluían peras, manzanas, higos, dátiles y ciruelas, y la dieta alta en fibra proveniente de cereales incluían cereales integrales, especialmente salvado.
Las peras son una fruta no alergénica En general se recomienda el consumo de peras a personas que requieren una dieta blanda o que son más susceptibles de presentar alergias, ya que las peras en general son bien toleradas; incluso se recomienda que la pera sea la primera fruta que se dé a los bebés al empezar a comer alimentos sólidos, por ser de fácil digestión. Como cualquier otro alimento, debe ofrecerse al bebé en forma paulatina y preparada con higiene.
Las peras te ayudan a protegerte de la degeneración macular Se ha visto en algunos estudios publicados en la revista Archives of Ophthalmology que consumir 3 raciones o más al día de fruta puede ayudar a disminuir los riesgos de presentar degeneración de la mácula, en la cual hay pérdidas de la visión que se presenta con frecuencia en personas en edad avanzada.
En este estudio se observó una disminución de un 36% de probabilidad de presentar esta enfermedad comparado con las personas que sólo consumieron 1½ de la ración de fruta al día.
En este estudio se abarcó a 110,000 mujeres y hombres y se evaluaron los efectos del consumo de fruta y su contenido en antioxidantes, en especial vitaminas C, A y E y carotenoides, y su posible protección contra el desarrollo de esta enfermedad. El consumo diario de por lo menos 3 raciones de fruta con alto contenido en estas vitaminas, como las peras, puede ayudar a disminuir los riesgos de presentar esta enfermedad.
Fuente: Int J Cancer. 2008 Jan 15;122(2):403-12.
* El contenido y opinión en los artículos y reportajes son responsabilidad de su autor.
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